Técnica

Moguls: cómo leer los baches antes de bajar por ellos

10 de junio de 2026 · Por el equipo ESOES
Moguls: cómo leer los baches antes de bajar por ellos

Hay esquiadores que llevan años en pista y nunca se meten en moguls por propia voluntad. Los ven desde lejos y deciden bajar por otro sitio. Es comprensible, pero es una pena: los moguls son uno de los terrenos más técnicos y satisfactorios que existen, y tienen una lógica interna muy clara una vez que la entiendes.

Por qué se forman

Los moguls no son un error del pisapistas: se forman de forma natural por el paso repetido de esquiadores que frenan o giran en los mismos puntos. Con el tiempo, la nieve se acumula donde nadie la trabaja y se hunde donde todos pasan. El resultado es una sucesión de montículos y valles con su propia geometría.

La clave que todo lo cambia: leer la línea

El error más frecuente es intentar bajar los moguls sin ningún plan, reaccionando a cada bache cuando ya lo tienes encima. A cualquier velocidad eso es imposible. Lo que funciona es leer la línea dos o tres moguls por delante, eligiendo por dónde vas a pasar antes de llegar.

Hay tres líneas posibles en un campo de moguls: por la cresta de los montículos, por el valle entre ellos, o por el lateral de cada mogul. Para aprender, la más segura y controlable es la del lateral: giras en la cara lateral de cada bache, donde hay resistencia natural de la nieve que ayuda a frenar y a cambiar de dirección sin acumular velocidad.

Lo que hace el cuerpo

El principio fundamental es que el tronco se queda quieto mientras las piernas absorben los baches. Rodillas y caderas funcionan como suspensión: se flexionan al subir el mogul y se extienden al bajar hacia el valle. Si el tronco sube y baja con las piernas, pierdes el control del ritmo. Cuanto más quieto el tronco, más claro ves los siguientes baches.

  • Vista siempre al siguiente mogul, nunca al que estás pisando.
  • El clavado de bastón es más rápido que en pista llana: marca el giro en el lateral de cada bache.
  • La velocidad se controla con la absorción de piernas, no con frenos bruscos.

Por dónde empezar

Busca un campo de moguls pequeños o en formación, no los que llevan semanas endureciéndose. Baja despacio, elige tres moguls seguidos como objetivo y concéntrate solo en absorber y clavar. La velocidad llega sola cuando el esquema motor ya está instalado. Quien intenta bajar moguls rápido sin haberlos entrenado despacio siempre acaba igual: en el suelo o pegado al borde de la pista.