Cómo caer sin hacerse daño: lo que nadie te enseña al principio
En nuestras clases siempre dedicamos unos minutos a enseñar a caer. Suena raro, pero es uno de los gestos más útiles que puedes aprender. Porque si vas a caer de todas formas, que sea bien.
Lo que no hay que hacer
El instinto cuando pierdes el equilibrio es extender los brazos para frenarte. Ese gesto es responsable de la mayoría de fracturas de muñeca en pistas. La nieve dura no es una superficie blanda, y los brazos extendidos absorben todo el impacto en un punto muy frágil.
Cómo caer bien
Cuando notes que te vas, agrupa el cuerpo: flexiona rodillas y cadera, acerca los brazos al tronco y deja que te vayas hacia un lado, hacia el lateral o hacia atrás. Lo que tienes que evitar es caer hacia adelante con los brazos extendidos o hacia atrás con los brazos hacia fuera.
Si vas a caer hacia atrás, intenta sentarte hacia un lado, no recto hacia atrás. Caer de lado sobre la cadera y el muslo es mucho más seguro que aterrizaje en el cóccix.
Después de la caída
Antes de levantarte, comprueba que estás en una zona segura. Si estás en medio de la pista, desplázate al borde. Para levantarte: coloca los esquís perpendiculares a la pendiente, apóyate en los bastones y empuja hacia arriba. No intentes levantarte con los esquís en la dirección de la bajada, te irás al suelo otra vez.